Viernes Dic 15

Pielonefritis o infección del riñón

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Es una infección aguda o crónica del riñón. Suele ser más habitual en mujeres que en hombres y su origen puede ser desde una infección que asciende desde las vías urinarias al riñón, a directamente una infección del riñón por un cálculo, traumatismo o estenosis del uréter. El riesgo es que evolucione a una insuficiencia renal que ya es una enfermedad muy grave.

La fiebre, el dolor de riñones, quemazón al orinar, dolor abdominal y las nauseas pueden ser algunos de los síntomas de la Pielonefritis.

En las analíticas la presencia de sangre y glóbulos blancos en la orina suele ser un aviso determinante. El problema es que en algunos casos la enfermedad no da síntomas hasta que es demasiado tarde.

En los niños algunos síntomas como palpitaciones, dolor de cabeza, poco apetito, tendencia a infecciones y cansancio crónico podrían estar avisándonos de una Pielonefritis crónica.

Nutrición para la pielonefritis o infección del riñón

  • Hay que evitar los picantes y las especias, así como el tabaco, café y el alcohol.
  • La sopa, sobre todo de cebolla, apio y tomillo, favorecen la producción de orina y la eliminación de gérmenes.
  • El zumo de naranja o de arándanos, gracias a su riqueza en vitamina C, son muy eficaces sobre todo cuando hay tendencia a que el problema se vuelva crónico.

Otros consejos para la pielonefritis o infección del riñón

Lo más importante es acudir rápidamente a nuestro médico a fin de descartar una piedra de riñón y sobre todo para evitar una complicación tan grave como una insuficiencia renal aguda.pielonefritis

La Medicina tradicional China tiene mucho en cuenta los síntomas de calor o frío. En la mayoría de casos vemos que las molestias nos sobrevienen después de haber cogido mucho frío. El riñón y en general las vías urinarias son muy sensibles al frío.
En estos casos un baño bien caliente y una buena infusión diurética pueden ser de gran ayuda hasta recibir el tratamiento médico.

Si no disponemos de bañera podemos hacer un baño de pies. Pondremos los pies en un cubo con agua caliente. Iremos añadiendo agua más caliente durante unos diez minutos y terminaremos poniendo los pies en otro cubo con agua fría durante sólo dos segundos. Secaremos ligeramente los pies y nos pondremos dos calcetines gruesos en cada pié a fin de hacerlos reaccionar. Al cabo de unos minutos hemos de sentir calor. Ese calor ascenderá por las vías urinarias y ayudará a mejorar la mayoría de problemas de las vías urinarias.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este articulo tiene una función meramente informativa.

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